La posición correcta de las piernitas del recién nacido es separadas. Esta postura se conoce comúnmente como “posición de ranita” o en “M”. Es la postura natural (si nos fijamos en un bebé sin ropa, es la que adopta naturalmente). También es la postura que hay que adoptar al portearlos.
Esta posición no fuerza la cadera. Hay personas que creen erróneamente que el uso de pañales de tela abultan mucho y abren sus caderas dificultando los movimientos, el gateo o retrasan el caminar. ¡Todo lo contrario! El uso de pañales desechables, los de usar y tirar, son un invento relativamente moderno, cada vez son más finos. Hasta ese momento se usaban pañales de tela, gasas, predoblados, etc. Nunca nadie ha tenido problemas para caminar, ni piernas abiertas. Los pañales de tela son recomendados por todos los pediatras precisamente porque ayudan a adoptar la posición correcta de la cadera sin forzar la unión del fémur a la cadera.
Dicho de otro modo, el uso de pañales desechables hace que mantengamos las piernas del bebé juntas (cual soldadito en formación), pudiendo provocar luxación o displasia de cadera.
Debemos recordar que el bebé, dentro del útero pasa la mayor parte del tiempo en posición fetal, con las piernas y rodillas flexionadas. Una vez que nacen, necesitan de varios meses para estirar las piernas de manera natural. La articulación de la cadera durante los primeros meses es flexible y con bordes de cartílago, por lo que si forzamos la cadera en una posición de piernas estiradas es propensa a deformar esos bordes (displasia de cadera) o salirse la rótula de la cadera provocando una luxación de cadera. La Displasia o dislocación de la cadera en los bebés no es dolorosa por lo que ésta puede pasar desapercibida hasta la edad de caminar, o también puede favorecer una dolorosa artritis en la edad adulta.
La posición menos saludable para las caderas es la de rodillas extendidas y piernas estiradas y juntas, es decir, al contrario que la posición fetal. Esta posición es más peligrosa cuanto más tiempo se permanezca así. La correcta posición de las caderas es la de caderas abiertas con los muslos apoyados y con una correcta inclinación de las caderas y rodillas. Esta postura favorece la libre circulación de las caderas sin forzarlas y favorece un desarrollo natural. Se conoce como posición fetal, de ranita, en M, a horcajadas, de jinete, posición humana





